Diego Garay: “Hay que estar preparado para todo en la vida"

El sanfrancisqueño, que supo ser ídolo de Talleres de Córdoba, le dio un giro inesperado a su vida: de levantarse para ir a entrenar, a conducir un colectivo por las calles de nuestra ciudad.

Hace once años que la vida de Diego Garay cambió rotundamente, desde su apogeo futbolístico en Talleres hasta su reciente incursión como chofer de colectivo en San Francisco. No obstante, el exjugador comenta que aún mantiene contacto con la redonda, pero desde otro lugar.

En un mano a mano con LA VOZ DE SAN JUSTO, Diego reflexiona acerca de su presente y comenta las vivencias que le dejó el fútbol.

 ¿Qué estás haciendo actualmente?

- Estoy trabajando en el área de transporte de la Municipalidad y también colaboro con chicos de diferentes edades en la parte técnica de fútbol. Siempre estoy en contacto con el fútbol.

 ¿Cómo se da la posibilidad para que ingreses a trabajar como colectivero?

- Si bien no había manejado nunca un colectivo tuve la suerte de tener compañeros que me han recibido bárbaro, eso simplificó todo. Fui aprendiendo rápido y ahora ya hace un año que estoy.

- ¿Cómo es tu rutina?

- Trabajo en la línea "A". El recorrido comprende la zona de El Prado, UTN, barrio Roque Sáenz Peña (800 viviendas) y finaliza en el centro.

- ¿Te reconocen los futboleros?

- Sí. Incluso algunos hasta me piden fotos cuando se suben y ven que estoy manejando.

- ¿Te imaginaste terminar como chofer de un colectivo?

- Uno tiene que estar preparado para todo lo que se le presente en la vida. Muchas veces la carrera del jugador es corta y si uno no aprovecha bien las oportunidades puede que en algún momento tenga que trabajar de otra cosa. Este trabajo me gusta porque tengo una gran calidez en cuanto a los compañeros que conforman el grupo de transporte pero obviamente que uno quiere siempre más.

- Diste tus primeros pasos futbolísticos en Estrella del Sur y en La Florida ¿Qué significan para tu vida estos dos clubes?

- Para mí La Florida es todo porque es el club de barrio, de mis amigos, de mis abuelos, de mis padres. Es donde me inicié a jugar al fútbol por eso es lo más grande que tengo junto a Talleres. Estrella es un club que me vio nacer y crecer, lo quiero muchísimo.

- Después se te dio la oportunidad de irte a otra ciudad...

- Me fui a los 14 años a Newell's y estuve hasta 1995 que me fui a Talleres. En el '93 se me dio la posibilidad de debutar en primera en el equipo rosarino.

- ¿Cómo fue la experiencia de compartir vestuario con Diego Maradona?

- Tenía 18 años recién cumplidos cuando Diego fue a Newell's. Para mí fue la experiencia más fuerte como jugador poder verlo, pero ni si quiera tengo una foto con él por el respeto que le tenía.

- Después llegó tu gran paso por Talleres...

- En Talleres he vivido muchas cosas lindas y otras no tanto, pero siempre he tenido el privilegio de tener una gran calidez y mucho cariño del pueblo "albiazul". Me costó tomar la decisión de ir a Talleres porque tenía que bajar de categoría, estando en primera división con Newell's y siendo joven. Sabía que si no rendía podía llegar a desaparecer. Gracias a Dios fue el mayor acierto que tuve, aceptar la propuesta del club. Desde un principio me salieron bien las cosas y eso hizo todo más llevadero.

- Y vino tu última etapa en Sportivo...

- Vine a jugar a Sportivo los últimos seis meses, no había jugado nunca allí. Mi familia quiere mucho a Sportivo y yo tenía ganas de vestir la camiseta del club mi ciudad, y después me terminé retirando.

- ¿Qué sensaciones te produce el mural que te pintaron en nuestra ciudad?

- Para mí es un orgullo, donde hay un hincha de Talleres siempre me tratan con cariño. Lo más lindo que te deja el fútbol es el reconocimiento, el hacerte saber que en su momento hiciste las cosas bien.

- ¿Extrañas el fútbol?

- No, veo muy poco fútbol. Tampoco tengo pensado por el momento ser técnico. Hoy prefiero trabajar individualmente con algunos chicos en la parte técnica.

- ¿Qué enseñanzas te dejó este deporte?

- El fútbol me hizo crecer mucho en cuanto a lo personal, me hizo conocer muchos lugares del mundo que por ahí uno no se imagina cuando es chico, diferentes culturas. Me dejó muchos conocidos y varios amigos, sobre todo en Córdoba que es donde mayor tiempo pasé en la Argentina. Considero que el que tiene la posibilidad de ser futbolista profesional es un privilegiado porque te hace conocer y compartir con jugadores figuras.

- ¿Te arrepentís de algo?

- Me puedo arrepentir de no haberme ido con más seguridad a Francia, no me fui muy convencido de mis condiciones. Fue mi primer viaje al exterior y me costó mucho la adaptación.