Golf fraternal

Los hermanos Gieco, Rocío, Mateo y Luciano crecen como golfistas, al tiempo que disfrutan de una pasión que llevan en la sangre.

Impulsados por su curiosidad en razón de que desde el patio de su casa siempre observaban el movimiento en los links del Jockey Club San Francisco, siendo pequeños decidieron tomar los palos y empezar a golpear las primeras pelotitas. Un ejercicio que los llevó a ir familiarizándose con el golf, al tiempo que una verdadera pasión empezó a correr por sus venas asociándose a su vínculo sanguíneo.

Los hermanos Gieco, Rocío (17), Mateo (14) y Luciano (9) disfrutan de la actividad divirtiéndose  junto a sus papis, Gerardo y María Alejandra, quizás en alguna apuesta familiar, pero también se ponen serios a la hora de una competencia oficial, en la que siguen incorporando enseñanzas y experiencias para su formación como golfistas.

 

Rocío y

Mateo

"Se habla de golf en la familia, pero los consejos se los pedimos a los "profes", cuando jugamos todos juntos lo hacemos para divertirnos", coincidieron Rocío y Mateo quienes en pos de su progreso en el deporte llevaron a cabo una pretemporada en Estados Unidos.

"Realizamos entrenamientos y competencias en Orlando, fue un buen inicio para poder darnos ganas a los dos para empezar con todo el año, fue una experiencia buenísima que aprovechamos al máximo", indicaron.

Sobre sus comienzos en la disciplina, Rocío comentó: "Juego desde que soy chica, más o menos los seis o siete años, empecé a jugar por pura curiosidad, ya que vivimos al frente de la cancha y siempre veía pasar a la gente".

"Se puede decir que uno de los beneficios es que me enseñó, como en todo deporte, a tener consistencia en lo que hago, y mucha paciencia más que nada. Toda mi familia lo practica, pero mis padres juegan menos", añadió quien también supo incursionar en el tenis y la natación.

En tanto Mateo dijo que "yo comencé a los 6 años a jugar. Lo que me gusta del golf es que implica mucha concentración y me desafío a mí mismo. Otro deporte que practico es natación".

Acerca del entrenamiento en tiempos de cuarentena comentaron que "los dos entrenamos diariamente, tenemos una serie de ejercicios y juegos para poder practicar distintas zonas del juego, y también ejercicios para mejorar la parte técnica".

"Con la situación actual no podemos hacer mucho -el club está cerrado-, pero nos arreglamos un lugar para tirar pelotas en el patio y nos contactamos con los "profes" por distintas dudas que nos pueden surgir. Estamos tratando de adaptarnos a la situación igual que todos", explicaron.

Por otra parte ambos se mostraron satisfechos con lo actuado en la temporada anterior. "El año pasado jugué la primera mitad del año, durante la segunda mitad prioricé la escuela y jugué muy pocos torneos, pero igual estoy satisfecha", expresó Rocío, mientras que Mateo sostuvo que "la temporada pasada me fue bien quedando tercero de la provincia, así que estoy muy satisfecho teniendo en cuenta el nivel que hay".

Respecto a la presente temporada que se vio interrumpida por la pandemia de coronavirus, Rocío se encargó de recordar que "el primer torneo en que participamos fue en Estados Unidos, el Black Bear Junior Open. Apenas volvimos jugamos la primera fecha del ranking de la Federación, que se disputó en el Potrerillo de Larreta (Alta Gracia), donde Mateo quedó en tercer lugar en su categoría y yo sexta en mi categoría".

"También participé en El Federal, en el Jockey Club de Córdoba, donde quedé primera en la categoría neto damas y en el Primer Nacional de Menores fui octava. En tanto Mateo participó en el Primer Nacional de Menores de 15 años en el club de campo "La Rinconada Golf Club", a unos kilómetros de Rosario, y terminó 67".

"El último torneo en que pudimos participar, en los primeros días de marzo, fue el Internacional de La Cumbre, ambos pudimos pasar el corte, quedé primera en la categoría neto damas y Mateo fue décimo en menores de 15 años neto", completó.

Mirando al futuro, indicaron que "actualmente sabemos que las canchas de golf están cerradas y todos los torneos que estaban planificados fueron cancelados, así que solo nos queda esperar a que se reprogramen cuando todo esto termine".

Finalmente, consultados sobre sus aspiraciones en el golf, Rocío apuntó a "seguir mejorando el nivel de mi juego, empecé bien y espero seguir en esa senda en lo que resta". A la vez que el objetivo de Mateo será "intentar quedar entre los primeros tres puestos, ya que tuve un buen comienzo con el tercer lugar logrado en el único torneo federativo jugado".

 

Luciano, el

benjamín

A su turno, Luciano, quien forma parte de la escuela de golf de menores del Jockey Club, contó que "empecé a jugar porque miraba a mis hermanos y la cancha está al lado de mi casa".

"Junto a mis compañeros de la escuelita participo mensualmente de los torneos del Drive golf Juniors que se disputan en diferentes canchas de la provincia de Córdoba y hoy estoy en el cuarto puesto a nivel provincial en mi categoría", añadió el benjamín de la familia.

"El año pasado saque hándicap, y eso me permitió jugar los torneos de nuestro club junto a mi papá y otro compañero, lo que fue muy divertido y además me ayudó a seguir aprendiendo".

"La verdad que disfruto mucho de cada torneo, hice amigos en todas partes de la provincia y en las clases semanales de la escuelita del club", cerró el pequeño quien siguió la huella de sus hermanos para que el golf se convirtiera en una cuestión familiar y qué mejor gozarlo de manera fraternal.