“Quedamos conforme por lo que generamos”

Fabricio Franceschi, llegó a Sportivo Belgrano en su momento para captar jugadores y hoy tiene que amoldarse al nuevo rol acompañando a Bruno Martelotto. "Trabajamos de la misma manera que se hace en un plantel de primera división, hay que tomarlo así".

Fabricio Franceschi tuvo un paso por Sportivo Belgrano como jugador en diferentes etapas, donde llegó a integrar planteles en el Argentino B y Argentino A en 2011. Con el paso del tiempo, en 2017 se sumó a la entidad de barrio Alberione en la difícil tarea de acarrear talentos a la institución, más precisamente en la captación de los chicos que salen de baby o aquellas promesas de la región, que aún no habían sido descubiertas.

Pero en octubre del año pasado, cuando la nueva dirigencia confirmó a Bruno Martelotto como nuevo entrenador, Fabricio se sumó al cuerpo técnico como ayudante de campo, en un rol muy diferente al que venía teniendo, con la misma responsabilidad, pero desde ya que con otras tareas.

La campaña del equipo en este reinicio del Federal A tras la pandemia dejó un saldo positivo. Más allá de que no se pudo dar el sueño del ascenso, de todas formas se cumplieron diferentes objetivos trazados por la dirigencia, entrenadores y plantel, haciendo foco principal, entre otras cosas, en la inclusión de los jóvenes que llegan desde inferiores al equipo, teniendo incluso mucha participación, con lo cual el balance es bueno.

En medio de la semana de vacaciones, Franceschi, aceptó un mano a mano con LA VOZ DE SAN JUSTO, donde comentó sus sensaciones respecto del trabajo realizado en este corto tiempo, además de explicar el cambio en su vida que significa este nuevo puesto y también habló sobre lo que se viene en el futuro.

 

El balance

- Tenía mucha expectativa al principio, porque me encontraba en mi primera experiencia delante de un plantel profesional, si bien había tenido un poco de rodaje en inferiores y en medio de otra delegaciones, nunca me había tocado en un plantel profesional. Mi afirmación a la hora de trabajar en este cuerpo técnico fue netamente por el pedido de Bruno, él me convenció, me motivó, es alguien que conozco y me incorporó a su idea, después con el rodaje de los días, las semanas y los partidos me fui metiendo en lo que yo veía que él necesitaba, lo que le podía aportar y siempre también teniendo como paralelo ese sentimiento hacia el club, hacia la persona que es Bruno también. Lo mismo con Juan Manuel en la dirigencia y otros amigos que tengo en el club, entonces se iba mancomunado un ámbito social muy agradable para trabajar. A medida que fuimos entrenando los chicos fueron conociéndonos a nosotros y nosotros a ellos, las cosas se fueron dando con naturalidad, sabíamos que los resultados eran importante para mantener una armonía en el grupo y si bien no hubo muchos resultados positivos en los amistosos, lo cual hizo que uno entre a preocuparse, después con el primer envión que fue el partido en Corrientes con Boca Unidos de visitante, todo se hizo más fácil.

 

Tiempo de análisis tras la eliminación

- Es una mezcla de orgullo, de impotencia, también satisfacción y de tristeza, porque uno cuando está ahí siempre quiere más. Uno ve que somos 11 contra 11 y piensa que se puede ganar, lo cual te hace ambicionar a más, después sabíamos que de visitante y más en estos torneos federales se hace difícil porque el silbato cuenta y mucho. No creo que en este caso haya tenido gran culpabilidad en el resultado final, sí en decisiones que en el momento que lo tengamos de local también nos benefician a nosotros, las cosas son así, porque el árbitro pone en la balanza un equipo que viene de perder la final, el otro que viene de la reválida y pensará que para que se va a complicar la vida, entonces se sacan los partidos muy fácil de arriba, pero sabíamos que eso podía suceder y que teníamos que hacer un partido perfecto. Ya después cuando terminó todo hicimos el balance, quedamos conforme por lo que generamos, no nos da ese margen de disfrutar la realidad el día a día, lo analizamos cuando termina y creo que se cumplieron los objetivos que la dirigencia nos exigía a nosotros.

 

Un gran plantel

- El grupo humano en el juego deportivo influye mucho y sobre todo en el día a día, porque pasan cosas que la gente de afuera no se entera o el que está afuera del plantel no lo percata, pero pasan muchas cosas que te pueden generar alegrías o discordias. Entonces en el grupo cuando se habla de los pibes, que es cierto que hay muchos, coincidimos con Bruno en que los grandes sostuvieron este envión de los chicos y este crecimiento que ellos tuvieron, sin los grandes no hubiera podido ser tan sencillo.

 

Subir desde inferiores

- El pibe siempre está esperando poder subir a primera. Pasaron muchas cosas por eso se fue dando todo, la pandemia, lo que pasó en el club con el expresidente, había un cúmulo de cosas que dan por sentado que todo iba a ser cuesta arriba y difícil. Se debutaba de visitante con Boca Unidos, el cuerpo técnico era nuevo, la dirigencia era nueva, había muchos chicos en el plantel y era muy posible que los resultados sean malos. Entonces con esas cosas y con el poder desarrollar los entrenamientos de la sabiduría o el convencimiento el jugador entiende, el grande sobre todo. Los más jóvenes acompañan, los juveniles nos conocen, más a Bruno que estuvo en inferiores, también a mí porque venía desde abajo, por eso cuando les toca tenernos arriba saben que tanto en el reto como en la felicitación tienen que ir percatando las cosas, también es cierto que te van midiendo y eso los lleva a potenciarse a ellos.

 

El apoyo en los referentes

- Siempre se habla con los más referentes, es otra afinidad la que se tiene, uno siempre pregunta para ver su mirada o saber cómo estamos encarando las cosas nosotros. Bruno ha formado un cuerpo técnico muy abierto, de mucho ida y vuelta en la comunicación, el jugador lo percibe a eso, sabe cuando las cosas vienen de un buen obrar o cuando se hacen con algo de misterio, o con la intención de querer salvarse uno mismo. Se plantea un objetivo, se charla y se va en busca de eso. De repente los jugadores forman parte de ese papel, se meten en el personaje de que si no lo hacen de esa manera teniendo un buen grupo y apuntando hacia delante no lo van a lograr. Igualmente no es fácil conseguir profesionales grandes que quieran apuntar a eso, pero ya desde antes cuando vinieron y arreglaron su contrato sabían a lo que venían, tenían en claro el proyecto y sabían para lo que estaban.

 

Los "nuevos" jóvenes

- Los chicos de ahora son diferentes a otras épocas. Tuve que pensar e interiorizarme mucho. Si bien a mí me tocó como jugador compartir plantel desde muy chico, porque a los 16 años ya subí a primera, recibía otras cosas de ellos y te amoldabas o no. Hoy es muy distinto, el trato con el entrenador era muy frío en otro momento, hoy ya es distinto y los chicos están también en otro momento personal con la tecnología y todas otras cosas que tienen a su alcance, que hasta les permite investigarnos a nosotros para saber cómo jugábamos y saber si teníamos razón con las correcciones o las cosas que les pedíamos, pero estamos al tanto de eso de lo que pasa en la actualidad.

 

Un cambio de vida

- Esta nueva circunstancia me cambió todo. El otro día hablaba con un amigo y le comentaba que yo tenía otra vida antes, de todas maneras ahora disfruto mucho del día a día, de venir a los entrenamientos, me pongo los botines a veces y disfruto estar en el club. Quizás uno cuando tiene un trabajo personal y sabe lo que es tener que hacerlo para llevar el pan al hogar y le pasan estas cosas que a uno lo hacen profesional lo ve de otra manera, son vivencias que tenés que pasar para poder disfrutarlas. A mí me tocó pasarlo cuando jugaba el fútbol, por eso disfruté mucho los últimos años y ahora me cambió mucho, estoy aprendiendo, hay que leer, interiorizarse, buscar, estudiar a los rivales, saber el comportamiento de los planteles, de las personas y otra infinidad de cosas que la gente no sabe que se hacen en un club de un torneo federal, que suceden, pasan y tenés que estar al tanto de eso. Trabajamos de la misma manera que se trabaja en un plantel de primera división, hay que tomarlo así.

 

De tiempo completo

- Prácticamente no te desenchufas nunca, voy a mi casa me siento a la mesa tengo mi esposa y mis hijos que me hablen y quizás estoy en otro lado, por ahí uno trata de desenchufarse y no puede, el teléfono es algo que te encadena, por eso trato de dejarlo lejos cosas que me cuesta levantarme, pero vivís siempre pensando. Desde ya que me gusta, uno analiza lo que viene, en qué le puedo aportar a Bruno, miro los partidos de otra manera, me preparo para ver lo que Bruno me va a preguntar, ya no lo hago más como un aficionado común. No me lo permitiría a mí mismo que Bruno me pregunte algo y yo no sepa que responderle. Disfruto del trabajo que tengo en este momento, pero lo vivo como un ayudante de campo.

 

La captación de jugadores en el club

- Hay una persona ahora que se está encargando de la parte de la captación de jugadores, fueron cuatro años que lo hice, me gustó mucho porque pude contar mis experiencias personales a los padres con respecto a los chicos cuando tenían que irse. Me sirvió mucho porque tengo cuatro hijos varones, entonces cuando un chico se quería ir o venía un club de afuera le hablaba también desde el lado de padre, como si me estuviera pasando a mí. Después siempre está el que te quiera creer o no, pero la gente te va conociendo. Se ha hecho una captación muy linda los últimos cuatro años, hay planteles muy ricos, me dio lástima dejarlo, pero sabía que era para algo que me iba a gustar. Todavía no son los que hoy en día están en el plantel de primera, sino que hay más chicos de categoría 2005 para abajo.

 

Lo que viene

- Tenemos que sentarnos a ver entre todos con la gente del fútbol profesional del club y plantearnos un objetivo en común. Este torneo corto generó una buena expectativa, porque superamos el objetivo que era hacer un buen papel con los chicos y darles rodajes, algo que se cumplió. Si tenemos un objetivo y lo logramos superar va a ser bienvenido, quizás se puede trazar un objetivo de potenciar los chicos del club, clasificarnos, lograr que los juveniles del club tengo una base de 30 ó 40 partidos y se puede pensar también en el ascenso. Son muchas cosas y depende de lo que sea vamos a analizarlo, pero estamos preparado para lo que viene.