Se aleja de la competencia

Gastón Montenegro dijo "basta". La falta de auspiciantes "fuertes" para transformase en profesional y vivir del atletismo es el principal motivo que lo llevó a tomar una decisión que "duele". Retomará su camino laboral y mirará al "triatlón" de reojo. Un Mano a mano que explica todo, para entender porque uno de los mejores deportistas de la ciudad, parece bajar los brazos.

¿Quién lo hubiese imaginado? Nadie. De aquel glorioso 2018 que se acaba de ir, donde Montenegro tocó el cielo con las manos compitiendo al lado de los mejores del mundo, a un 2019 con muchas páginas en blanco. Estas historias duelen y lamentablemente son comunes en nuestro país. Un estado ausente en apoyo deportivo, obliga a los deportistas al deambular en el amateurismo, solventando sus propios desafíos y cuando quieren dar el salto, el bolsillo se quiebra y la realidad se consume los sueños.

Gastón hizo todo lo que tuvo que hacer. Demostró que puede estar y merece estar. Pero el dinero lo es todo. Viajar, entrenar y vivir del atletismo era un desafío que necesitaba unos cimientos empresariales o gubernamentales que nunca aparecieron. Si no hay plata, no hay nada o casi nada.

El sanfrancisqueño puso los pies sobre la tierra, se apoyó en su familia y ante la ausencia de un apoyo claro que le permita seguir creciendo, decidió retomar a sus actividad laboral. El profesorado de educación física y el entrenamiento, pero está vez, desde afuera, enseñando y haciendo docencia de sus conocimientos.

Una decisión que nos duele a todos. Una decisión de las tantas que terminan enterrando talentos deportivos en nuestro país. Gastón lo pensó y lo ejecutó, se viene un año de cambios y los explica en el siguiente mano a mano junto a LA VOZ DE SAN JUSTO ya más tranquilo por el paso de las fiestas y en plenas vacaciones.

-¿Qué balance haces del año que se nos fue?

-Creo que el 2018 ha sido un gran año, tiene un balance hecho muy positivo, si tengo que dar detalles, deportivamente ha sido mi mejor año, pensé que iba a ser un año de transición, dejar las distancias cortas para pasar a las distancias largas pensé que me iba a costar más, tenía otro tipo de entrenamientos, cambian cosas, la nutrición e hidratación juegan otro papel, pero bueno, fue todo muy bueno, todo distinto a lo que imaginé.

-¿Los resultados sobrepasaron tus expectativas?

-Y de una forma sí, igual siento que trabajé para que lleguen, primero se dio Brasil, hice una carrera tremenda, logré clasificar a Hawái, apareció ese nuevo objetivo, todo me salió bien en Brasil, me motivó para más, se fueron dando las cosas y llegó el viaje a Estados Unidos, allí competí y entrené mucho, después me fui a Hawái, el resultado en el mundial no fue malo, fue bueno, pero me hubiese gustado cerrar la carrera de otra forma, en pedestrismo sentí molestias estomacales, no hubo fallas en el entrenamiento, pero fallé en la nutrición y esas cosas que fueron las que complicaron, había que haber trabajado de otra forma, pero ya está, de todo se aprende siempre.

-Casi sin descanso, metiste sobre el cierre del año, el Ironman de Mar del Plata...

-Me sentí bien todo el año, llegué del mundial y ya pensé en Mar del Plata, el Ironman de nuestro país, primero pensé que por los gastos no iba a ir, después me redujeron los costos y pude ir, fui sobre la marcha, casi aflojando al año, quedé segundo en mí categoría, volví a lograr la clasificación a Hawái, pero está vez no hice uso de la misma, tenía que abonar unos 1000 dólares inmediatamente y no estaba en condiciones de hacerlo.

-Los tiempos, ¿fueron los tiempos buscados? 

-Romper siempre la barrera de las 9 horas es un buen tiempo para mí, sin dudas que estoy conforme, insisto, ha sido un gran año, con objetivos cumplidos y con la satisfacción de saber que lo di todo y disfruté cada competencia.

-Lo de Hawái era un objetivo del año...

-La verdad que no, se dio después de Brasil, yo sabia que si iba a Brasil tenía opciones de clasificar, lo esperaba y deseaba, pero nunca imagine que se de todo, se fueron dando lentamente, fue un placer haber disfrutado todo esto, superó más de lo que siempre soñé.

-El hecho de cambiar de distancias, de cortas a largas, lo analizaste y preparaste o se dio por situaciones de competencia...

-A mi me sientan mejor las distancias no tan explosivas, es una cuestión física de cada uno, a mi me sientan bien las distancias donde tenes que agarrar un ritmo y seguirlo, no me convienen los cambios de explosión o de ritmo así rápidos, yo cuando hacía las distancias cortas sentía que no tenía más nada para dar, en cambio en distancias largas sentía que me podía adaptar, me costó, tres o cuatro carreras para adaptarme, el paso a la distancia larga se dio casi de casualidad gracias a Javier Dona que me regala la inscripción a Brasil y ahí se da todo, pero me adapté, me siento bien y creo que las cosas salieron.

-Anunciaste que se viene un año distinto... ¿En que va a ser distinto el 2019?

-Dejar del todo no lo voy a hacer, espero que nunca tenga que hacer eso, dejar todo, esto es parte de mí vida desde hace tiempo, no descarto que algún día me llegue un apoyo importante económico y me dedique todo el tiempo a competir, pero la decisión sale la obligación de pensar en un futuro, de buscar una solidez económica, me cuesta pensar en esto porque estoy en un gran momento, siento que tengo mucho para mejorar, no creo que he llegado a mí techo, sé que puedo mejorar y avanzar mucho más, pero el tema es lo económico, no he recibido ese apoyo o a lo mejor no supe buscarlo, si en 2018 logré lo que logré fue gracia a la gente que me ayudó, pero en este deporte cuesta mucho hacerlo, no puedo seguir molestando a la gente así, la idea sería tener un apoyo fuerte y yo dedicarme de lleno a esto, la idea era hacer muchas carreras en Sudamérica, ser atleta de algún sponsor, pero no se consigue, es difícil pasar a ser profesional sin apoyo.

-¿Te costó tomar la decisión?

-Cuesta mucho, me pase varios días de un lado a otro, pensando en que hacer, la idea era un o dos años más estar así como estaba, pero de que me sirve seguir avanzando si no voy a tener apoyo de las empresas del medio, del deporte, de que me sirve pensar en grande si nunca lo voy a alcanzar, tengo que meter un freno, frenar un poco y meterme más en mí ámbito laboral, ampliarme en lo persona, hacer cosas que tengo ganas de hacer, retomar mi vida normal, pasa solo por ese lado la idea, voy a seguir entrenando, pero bajando un cambio, encontrándome con otro ámbito de mi vida y expandirme.

-¿Cuál es tu ámbito laboral, lo que se viene en tu vida ahora?

-Yo soy entrenador, nunca hice publicidad ni nada, es lo que me gusta y quiero hacer a futuro, es la profesión que elegí, no se si quedarme acá o irme a otra ciudad, pero la verdad que es donde quiero estar.

-¿Tuviste repercusiones cuando escribiste en las redes que ibas a aflojar?

-Y sí, muchos allegados, me escribieron, me dijeron que no afloje, se ofrecieron a ayudarme, pero yo no sé con quien dar, a quién tocar para recibir sponsor grandes, empresas que estén en este deporte, pero bueno lo hable con mi familia, me apoyan y creo que la decisión es acertada, no descarto volver bien, volver a hacerlo, en este deporte hasta los 35 o 38 se puede dar, yo tengo 27 y me gustaría volver a un mundial, pero así no se pueden dar las cosas, es difícil.

-Entonces...¿Vas a seleccionar las competencias este año?

-La idea es entrenar y ver que pasa, no quiero prometer estar en ninguna especial, voy a ir viendo a cual quiero ir, obviamente el entrenamiento será diferencia, bajaré los volúmenes, pero no tan exigente como ahora, voy a mantener una base, veré donde puedo estar compitiendo, pero no es la prioridad, voy a tener otras aspiraciones, será para despuntar el vicio.

-Más allá de lo deportivo, fue un año el 2018 donde sentiste el apoyo de la gente...

-Sin dudas, la gente me demostró mucho cariño, mí familia siempre está, mí grupo de amigos, los chicos del triatlón, al Club Sports Automóvil Club, a Aníbal Gaviglio que siempre me permite entrenar con él, a una marca de indumentarias que me vistió, a una marca de zapatillas que estuvo conmigo y a gente en particular que me apoyó sacando plata de su bolsillo sin querer figurar, a ellos siempre agradecido y muy contento por todo lo que hicieron por mí.