El “Pato” Silva festejó en Buenos Aires

El piloto de Ford, que corrió junto con Juan Tomás Catalán Magni, se quedó con la carrera especial del TC por los 80 años de la categoría.

El chaqueño Juan Manuel Silva (Ford) se impuso ayer en los "1000 kilómetros de Buenos Aires", ante un abarrotado autódromo "Oscar y Juan Gálvez" porteño, en el marco de la celebración por los 80 años del Turismo Carretera, que disputó su octava fecha de la temporada.

El "Pato" Silva se consagró en dupla con el joven Juan Tomás Catalán Magni, a bordo de un Ford, en una carrera que comenzó a las 10.30 de ayer domingo y finalizó pasadas las 16:

Silva, que había ganado la carrera número 1000 de la historia del TC, fue escoltado por el saltense Guillermo Ortelli (Chevrolet, en compañía de Valentín Aguirre y Diego Martínez) y el rionegrino Juan Manuel Urcera (Chevrolet, con Mariano Altuna como invitado).

El chaqueño sacó a relucir su experiencia en las carreras de resistencia -como las 24 horas de Nürburgring y el Rally Dakar-, apoyado también en la actuación de Catalán Magni, que fue vital para remontar la carrera, después de haber quedado en el puesto 44, tras un toque con Gastón Mazzacane, en el inicio de la competencia.

En la tabla general del campeonato, "Josito" Di Palma sigue como líder seguido de Facundo Ardusso, que arribó cuarto en esta carrera especial.

La pasión por la categoría por excelencia del automovilismo argentino se vivió desde muy temprano en el barrio porteño de Villa Lugano y la carrera no defraudó.

Porque durante las 178 vueltas al circuito porteño tuvo momentos de alto impacto, emotivos, de incertidumbre y fueron tan importantes los buenos conductores como la estrategia de cada equipo.

Por eso, la victoria de "Pato" Silva no extrañó, más allá de ese toque inicial con Mazzacane que casi lo mandó al fondo del clasificador.

El liderazgo de la carrera se modificó en muchas oportunidades y los diversos despistes -el más fuerte fue el de José Savino al quedarse sin frenos en la vuelta 8-, promovieron el ingreso del auto de seguridad, lo que hizo achicar las diferencias que los de adelante podían sacar a sus perseguidores.

Uno de los golpes de escena de la competencia se dio antes de las 100 vueltas, cuando se rompió el motor del auto de Agustín Canapino, que en ese momento era conducido por Federico Alonso.

El marplatense Christian Ledesma, que tenía la oportunidad de llegar a la cima del campeonato, también tuvo que abandonar después de un accidente en la horquilla, donde estuvieron involucrados varios autos, entre ellos Mazzacane -otra vez-, Juan Martín Angelini, Christian Dose y Jonatan Castellano.

Y fue en la segunda mitad de la carrera, donde la estrategia de Silva empezó a tomar forma.

¿Qué hizo el chaqueño y su equipo? Reguló el gasto de nafta, aunque eso lo obligara a conducir a un ritmo más lento, para no detenerse tantas veces en boxes.

Esto le resultó, porque en la vuelta 144 Ardusso y Urcera entraron a boxes para cargar combustible, lo que benefició a Silva, que tomó la punta hasta rumbo al sprint final.

Sobre el cierre, el bonaerense Matías Rossi, Mariano Werner y el auto de Trucco -conducido por Elio Craparo cuando venía atrás del líder Silva- abandonaron.

Entonces, Guillermo Ortelli pasó a ser el nuevo segundo y se la jugó en los últimos giros para tratar de arrebatarle la victoria a Silva.

Pero el "Pato" aguantó y terminó festejando en una de las carreras más importantes de la historia, ante una multitud que refrendó al automovilismo como uno de los deportes más populares de la Argentina.

 

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