“Estoy orgulloso”

Aunque lleva muy poco tiempo militando en el plano amateur, su campaña boxística es más que interesante en la categoría hasta 63kg. De sus nueve peleas, consiguió ocho victorias -tres por la vía rápida- y perdió por puntos la restante en un polémico fallo. Claro que lo realza su foja de servicio es la medalla de bronce conseguida días atrás en los Juegos Nacionales Evita.

Máximo Núñez (15), quien decidió seguir los pasos de papá Richard en el deporte de los puños, compartió con LA VOZ DE SAN JUSTO su alegría de haber sido medallista en Mar del Plata, una muy buena actuación en el contexto nacional con todo lo que ello significa.

 

-¿Cuándo comenzaste en la actividad?

-A los 13 años empecé en la actividad y a los 14 debuté en la localidad de Devoto donde gané por puntos. Y ya llevo nueve peleas contando las de los Juegos Evita. Ahí gané dos y perdí la semifinal por lo que me qué con la medalla de bronce.

 

-¿Cuál fue el motivo que te llevó a elegir este deporte?

-Por mi papá, él era boxeador y decidí seguir sus pasos. No llegué a verlo boxear pero me contaron sobre su carrera, bueno, me gustó la idea y arrancamos en el boxeo.

Empecé con Hugo Ruffino en el gimnasio municipal e hice dos peleas en las que me fue bien. Después pasé con Juan Carlos Aguirre con quien hice el resto de mi campaña.

 

-¿Qué significó esta medalla?

-Es algo muy lindo y que me enorgulleció porque dejé una buena imagen a nivel nacional a pesar de tener pocas peleas cuando los otros ya tenían como veinte, es decir, rivales muy experimentados.

Esta medalla me ayuda a seguir, a saber que voy por el buen camino con la ilusión de poder llegar a ser profesional y pelear por algún título.

 

-Pero te quedaste con bronca por el fallo en la semifinal de los Juegos Evita...

-Sí, porque al chico que era del Chaco lo tumbé con un gancho al hígado en el primer round y le tuvieron que contar, después en el segundo round controlé la pelea, pero en el tercer round me descontaron un punto por encimarme y a los segundos nomás me volvieron a descontar otro, lo que me arruinó.

Terminé perdiendo por puntos, me robaron la pelea, el mismo pensamiento tuvo mi cuerpo técnico.

 

-¿Sentís que venís creciendo?

-La verdad que me siento muy bien, y sí, voy creciendo día a día.

 

-¿Cómo te definirías como boxeador?

-Me gusta boxear, pero dicen que tengo potencia así que tratamos de hacerla valer. La mano derecha es mi fuerte y trataremos de convertirnos en un noqueador. Al menos ya tengo tres peleas ganadas por nocaut que en el campo amateur donde es difícil conseguirlo por la protección que tenemos.

 

-¿Cómo es tu preparación?

-Entreno de lunes a viernes y cuando tengo peleas, le agregó sábado y domingo para hacer un trabajo aeróbico, en la parte física me atiende "Pichuco" Bordese.

 

-¿Tenés pensado hacer algún combate antes de fin de año?

-Por ahora no tenemos ninguna pelea, pero antes de fin de año seguramente saldrá alguna, me gustaría hacer una o dos más para cerrar la temporada en la que me ha ido muy bien.

 

-La verdad que tuviste un año muy positivo...

-Estoy muy feliz con mi presente. Este año hice siete peleas y haber conseguido una medalla en los Juegos Evita me puso muy contento.

 

-¿Algo para agregar?

-Un agradecimiento a mi papá (Richard) y mi mamá (Maricel) por apoyarme en esta actividad, a mi entrenador Juan Carlos Aguirre, también a Hugo Ruffino que me tuvo en mis comienzos, al "Chinito" Acevedo con el que guanteamos en el gimnasio, al profesor Bordese y a Dios por cuidarme.