Sabor agridulce

Roque Junco termina un año con emociones encontradas. Es que más allá de que esta temporada lo tuvo de nuevo arriba del ring, él mismo asume que en su presentación más importante no pudo lograr el triunfo.

El boxeador de nuestra ciudad, Roque Junco, culmina un año con sensaciones alternadas, ya que si bien esta temporada marcó su regreso al boxeo profesional, siente que no pudo quedarse con el triunfo en la pelea más importante que tuvo.

Luego de su primer compromiso en Río Tercero en el mes de agosto, donde pudo festejar, llegó la presentación en San Francisco, que dejó una contundente victoria en el estadio de El Tala en octubre.

Su ultima presentación fue el mes pasado en Corrientes, donde perdió por nocaut técnico ante Mauricio Pezzelato, en un combate donde estaba en juego el Título Latino del Consejo Mundial de Boxeo.

Junco habló con LA VOZ DE SAN JUSTO en este cierre de año y manifestó: "La verdad que debería ser un año positivo, porque tuve tres peleas y pude ganar dos. Pero a nivel personal no lo siento tan así, porque la pelea que perdí fue la más importante. Pero sabía que iba a ser difícil y que estaba arriesgando mucho, por subir de categoría. Pero el que me conoce sabe como siento el boxeo, si quería podía esquivar esa pelea y combatir contra un rival inferior, pero no soy así. No sé si está bien o está mal, pero es mi manera de vivir el boxeo y por eso la gente me apoya".

De todas maneras, indicó: "Siento que estoy de nuevo en el boxeo. Metido con todo. En febrero vuelvo a pelear y si Dios quiere en el 2019 voy a hacer muchas peleas y pienso darle continuidad. La idea es hacer un evento en San Francisco el 8 de febrero, en el estadio de El Tala. Pero después quiero hacer también algunas peleas importantes".

 

 

Sabiendo la difícil situación que atraviesa el país y la poca ayuda que reciben los deportistas en este ámbito, explicó: "En este momento estoy trabajando en San Francisco, la situación es muy difícil y hay que vivir de lo que uno hace. Por este motivo tengo que acomodar los horarios para poder entrenar y la realidad es que se me va a hacer difícil poder ir a Córdoba a instalarme como lo hice en el último tiempo. Pero las cosas van a salir bien y voy a prepárame como corresponde".

A la vez que añadió: "Mi idea es seguir peleando en súper ligero, me gustaría poder enfrentarme a los mejores de la categoría. Ojalá se me pueda dar la posibilidad y demostrar que estoy al nivel de ellos, ya sea con el campeón argentino, latino o sudamericano, el que sea. Es difícil decir cuantas peleas puedo hacer en un año, porque depende mucho de como se van dando las cosas, los resultados y como se dan los combates. Pero espero poder hacer entre 6 y 7 peleas, lo cual sería muy bueno".

Por último, dijo: "El agradecimiento es para mi familia, a los chicos de la Pizzería Dalí y a la familia Gordo. Hoy la situación es complicada para tener auspiciantes, poder encontrar gente que te ayude económicamente es muy difícil. Estoy trabajando y no me puedo dedicar solo al boxeo, está todo muy duro, pero espero que en el futuro las cosas mejoren".